Estaba por el centro, hacia cola en un cajero, se me cayó el celular y el tipo delante de mi lo recogió por partes, pensé que me lo daría pero no, se volteo con el celular en la mano.
- Ehh - Dije, tocándole el hombro. - El celular es mío.
Me miró y me dijo:
- No lo creo.
- Sé que casi todo el mundo tiene ese celular pero... Si buscas el tuyo, seguro lo encuentras.
No lo hizo, termino de colocar la batería, le puso la tapa y lo prendió. Una foto de Israel Dreyfus y la china apareció como fondo de pantalla.
- Sí, no es mío - Dijo y me lo dio.
Era su turno en el cajero, saco dinero y se fue, o eso creí yo, luego de mi turno me di cuenta que seguía ahí parado.
Hice mis compras y antes de irme pare a comprarme un helado, iba a pagar cuando alguien puso un billete en el mostrador, era el tipo de antes.
- Te lo debo por lo de hace un rato. - Dijo.
- No me debes nada. - Dije apartando su billete y pagando yo.
Camine hacia el paradero y él venia atrás de mi.
- ¿Me estas siguiendo?
- No, creo que vamos al mismo sitio.
Llegué ( ¿o llegamos?) y subí pronto a mi carro, él subió también. Al principio fue extraño, pero alguien se golpeo la cabeza mientras dormía de manera muy graciosa y creo que solo los dos lo vimos, nos miramos e intentamos contener la risa, luego empezamos a conversar como si fuéramos amigos, como si nos conociéramos de hace mucho... Ya tenia que bajar y él también bajo.
- ¿Vives por aquí? - Le pregunte.
- No.
- ¿Sabes donde estas?
- ¿Crees que no conozco Lima?
- Lo que creo es que debería tener miedo de ti ¿No tienes miedo de mi? Podría ser una psicópata y ahora llamar a mis secuaces para secuestrarte.
- ¿Y secuestrarme para que?
Segundos de silencio.
- Me voy - Dije - Y no pienses que dejare que me sigas hasta mi casa.
- ¿Me prestas tu celular?
- ¿Qué?
- Es que creo que le hice algo.
- ¡¿Qué?!
Saque mi celular del bolsillo, él me lo quito, varios movimientos, su celular sonó, me devolvió mi celular, saco el suyo.
- Ya esta - Dijo.
Si, su celular era como el mío pero el de él tenia case así que no se cómo los pudo haber confundido.
- Hey, eso no esta bien, si querías mi numero lo hubieras pedido... Te lo hubiera dado.
- Pero... pedir tu numero... sonaría a que estoy interesado.
- ¿Y no?
- Ya me voy - Dijo apartandose.
- Ok... Chau extraño.
- Chau.
Y nos fuimos, ni bien cruce la puerta de mi casa, en mi celular suena el tono del whatsapp, lo veo, una sonrisa en mi rostro.
Y la tonta estúpida conoce al tonto estúpido de forma diferente y cree que es especial... Pero esa no es la realidad y ahora mismo no creo que quisiera que las cosas hayan sido diferentes ¿Todo pasa por algo, no?
Mi realidad no lo tiene a él cerca, mi realidad lo necesita lejos.
Mi realidad quiere cosas diferentes, quiere superarse, aprender de las caídas, crecer.
Tal vez nunca más tendré mi corazón al 100% pero la parte que murió solo me envenenaba.
Esta es mi realidad y la quiero así.
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